Las mejores técnicas de prevención del spam para marketers

¿Sabías que 1 de cada 6 emails son interceptados por los filtros de spam más habituales o nunca llegan al destinatario previsto? Envíes correo masivo o no, existe la posibilidad de que caigas víctima del juicio implacable de los algoritmos antispam de los ISP y los proveedores de buzón. Esto le pasa a cualquier empresa, sin importar su sector, su producto, su antigüedad ni su público objetivo.

Los participantes clave del entorno del correo se han vuelto tan estrictos y severos que resulta difícil superar su riguroso proceso de análisis, incluso para emails legítimos. Para colmo, actualizan y refuerzan constantemente sus medidas de seguridad para estar a la altura de los ciberdelincuentes.

Sin embargo, eso no significa que no puedas aumentar tus posibilidades de superar esas barreras y hacer llegar el mensaje de tu marca directamente al suscriptor. Introducir técnicas de prevención del spam en tu rutina de email marketing puede mejorar la situación.

La importancia de introducir técnicas de prevención del spam

A nadie le gusta el spam, venga de actores maliciosos o de una empresa negligente que descuida su estrategia de correo. La gente lo encuentra molesto y siente que le hace perder tiempo y dinero. También puede convertirse en una amenaza, ya que puede engañar a posibles víctimas para que descarguen malware o compartan sus datos personales y sensibles, como cuentas bancarias y números de tarjeta de crédito.

Aunque la tasa de conversión del spam es baja, porque cada vez menos gente pica con estos emails turbios, los hackers son cada vez más listos e inventan nuevas formas de engañar a los usuarios. Por eso, los ISP, los proveedores de buzón y los proveedores de listas negras mejoran con regularidad sus medidas de seguridad para defender el entorno del correo.

Estas medidas de protección no pasan desapercibidas en el mundo empresarial, ya que a las empresas les cuesta cada vez más demostrar sus intenciones honestas a los ISP y a los demás. Incluso los emails legítimos pueden activar los filtros de spam, acabar en la carpeta de spam o ser rechazados por completo. Esto acarrea numerosas consecuencias drásticas.

Antes de nada, puede destruir la relación con la clientela. Hacer spam se considera mala publicidad para la marca. Asociado a las tácticas de marketing agresivas, siempre aleja a los clientes, porque hace que la comunicación resulte intrusiva y poco fiable.

Quienes reciben emails de spam a menudo sienten que se les falta al respeto porque se ha violado su privacidad. Eso erosiona su confianza y socava la fiabilidad y la credibilidad de la empresa. Con el tiempo, el público se siente insatisfecho con la empresa y con la comunicación, lo que lleva a una tasa de interacción más baja y a una tasa de bajas más alta que no pueden sino afectar de forma negativa a la relación con la marca.

En segundo lugar, puede dañar el sender score y la reputación del remitente. Bombardear a tus suscriptores con emails comerciales puede destruir no solo la relación con la clientela, sino también la relación con las partes clave del entorno del correo, como los ISP, los proveedores de buzón, los proveedores de listas negras y las organizaciones antispam.

A medida que tus clientes pierden fe en tus productos, tus conexiones y tus relaciones comerciales, más mensajes legítimos y bien elaborados acabarán metidos en el mismo saco que el spam irrelevante. Cuantos más emails tuyos acaben en la carpeta de spam o generen denuncias de spam, más sospechoso pareces para los ISP. Empiezas a ver un declive en la reputación y el sender score que tanto te costó ganar, ya que los proveedores de buzón se mostrarán escépticos ante tu correspondencia.

En tercer lugar, puede arruinar el rendimiento clave del correo, el ROI y los ingresos. Cuantos más emails tuyos hagan saltar las alarmas de spam y acaben en carpetas de spam, menos mensajes de marca recibirán tus clientes. Un sender score arruinado y una interacción baja causada por unas relaciones deterioradas con la clientela no solo hacen que tus mensajes legítimos se ignoren por completo, sino que también llevan a que el dominio acabe en listas negras. Eso afecta drásticamente a la entregabilidad del correo y a la entrega constante de los mensajes de marca al público objetivo, lo que se traduce en oportunidades de venta perdidas.

Esto significa que las tasas de apertura, las tasas de lectura, las tasas de clic y las conversiones de la empresa se resentirán, arrastrando hacia abajo métricas clave del rendimiento del correo como la interacción y el ROI. Este último está directamente relacionado con los ingresos de la empresa y con su potencial financiero para crecer y reforzar su posicionamiento en el mercado.

En cuarto lugar, puede devastar el potencial del canal de correo. Los efectos nocivos de crear emails de spam no acaban con un sender score pobre, unas métricas clave bajas o la entrada en listas negras. Todas esas consecuencias drásticas anulan los esfuerzos de la empresa en el canal del correo. Como resultado, todas las inversiones de la empresa serán en vano y el potencial del canal de correo quedará sin realizar.

Por último, pero no por ello menos importante, puede acarrear multas considerables y problemas legales. Si una empresa envía mensajes de spam, incluso sin querer, se arriesga a consecuencias legales. Según la CAN-SPAM Act, que fija las reglas para los emails comerciales, deben aplicarse duras sanciones a quienes desobedezcan la ley. Cada email de spam está sujeto a sanciones de hasta $53.088. La ley no hace excepciones con los mensajes comerciales individuales ni con los emails de empresa a empresa.

Así que la importancia de introducir técnicas de prevención del spam en la rutina de email marketing es máxima. Sin importar el sector, el producto, el público ni el tamaño de la lista de suscripción, las empresas deben garantizar la autenticidad de su comunicación mediante mensajes de marca legítimos. Aquí tienes las mejores técnicas de prevención del spam que toda empresa debería adoptar.

Las mejores técnicas de prevención del spam para marketers

Sanciones de la CAN-SPAM Act: todo lo que necesitas saber

Las mejores técnicas de prevención del spam

Aquí tienes las mejores técnicas de prevención del spam que las empresas pueden adoptar para aumentar sus posibilidades de demostrar sus intenciones honestas, superar los filtros de spam y hacer llegar los mensajes de marca a sus suscriptores.

Entiende qué es el spam

Las empresas deberían entender qué significa enviar emails de spam para evitar que los ISP, los proveedores de buzón y otros participantes clave del canal del correo las vean como spammers. Tienen que captar todos los matices de parecer un spammer, desde las razones que activan los filtros de spam hasta las que empujan a un cliente a dejar una denuncia de spam.

En origen, el spam era un mensaje de correo no solicitado con intención comercial o publicitaria. En esencia, es una newsletter digital genérica que entrega la misma información a cada suscriptor. En manos de los spammers, este mensaje puede suponer una amenaza de seguridad, ya que puede contener enlaces maliciosos o malware que den a los ciberdelincuentes acceso al dispositivo del usuario o engañen a los clientes para que compartan información sensible.

Hay varios tipos de emails de spam:

  • Anuncios comerciales. Muchas promociones de empresas entran en esta categoría, ya que consisten en información publicitaria idéntica enviada a un montón de gente a la vez.
  • Falsas alertas de antivirus. Los ciberdelincuentes envían este email malicioso tan típico para comprometer el sistema del usuario instalando scripts de malware.
  • Estafas de phishing. En el núcleo del spoofing de correo hay una newsletter digital que imita las comunicaciones corporativas legítimas para provocar una respuesta. Puede incluir la identidad visual de una marca conocida para empujar a quien lee a seguir sus indicaciones.
  • Premios de sorteos. Son emails que afirman que el usuario ha ganado premios para urgirle a hacer clic en el enlace o compartir datos personales.

Mientras que las falsas alertas de antivirus y los premios de sorteos son ataques evidentes de ciberdelincuentes, con los anuncios comerciales y las estafas de phishing es difícil decir si un email lo envía un hacker o una empresa legítima que quiere promocionar sus productos. Por eso, las múltiples medidas de seguridad de los ISP y los proveedores de buzón a menudo pillan a negocios legítimos, porque pueden parecer o comportarse como actores maliciosos.

Las empresas deberían entender cómo funcionan los ISP, los proveedores de buzón y las organizaciones antispam. Este conocimiento les ayuda a definir la estrategia de email marketing adecuada, a evitar decisiones que puedan hacer que un email parezca no solicitado y a corregir meteduras de pata.

Los ISP y las partes clave de los canales de correo que protegen el entorno tienen numerosas medidas de seguridad. Revisan cada detalle crítico de la correspondencia digital, siguen el comportamiento de la empresa en el canal y tienen muy en cuenta la interacción de los usuarios con la marca. No revelan sus algoritmos ni sus criterios, pero sí dan recomendaciones a las empresas sobre cómo mantenerse en el lado "luminoso" y esquivar sus filtros de spam.

Técnicas de prevención del spam

Además, informan de las actualizaciones de sus medidas de seguridad para que los negocios puedan ajustarse a sus estrictos requisitos. Por ejemplo, el año pasado Google declaró que solo los mensajes totalmente autenticados tendrían opciones de llegar a la bandeja de entrada del destinatario, dando a entender que las empresas que quieran asegurar su conexión con los usuarios de Gmail deberían configurar SPF, DKIM y DMARC para cada email.

Por eso, familiarízate con las últimas recomendaciones y estándares de los ISP, los proveedores de buzón, los proveedores de listas negras y las organizaciones antispam. Introdúcelos en tu rutina de email marketing. Para darte un empujón inicial, aquí tienes las razones que pueden ponerte en el radar de los ISP y los proveedores de buzón; intenta evitarlas:

  • Reputación baja de la IP y del dominio, y sender score bajo.
  • Diseño de email no optimizado, no responsive, poco adaptado al móvil e inaccesible.
  • Contenido irrelevante o insistente.
  • Hábitos de envío caóticos.
  • Tasa de entregabilidad e interacción de la clientela bajas.
  • Autenticación fallida.
  • Mal historial de la empresa en el canal.
  • Tasa de rebote, tasa de denuncias de spam y tasa de bajas altas.
  • Acabar en listas negras.
  • Violación de la normativa de la CAN-SPAM Act.

Si necesitas apoyo específico en entregabilidad, nuestros consultores de entregabilidad de correo pueden ayudarte a garantizar que tus mensajes llegan a la bandeja de entrada, y los equipos que gestionan bandejas de entrada para varios clientes pueden apoyarse en nuestro flujo de entregabilidad de correo para agencias para mantener a raya la reputación de cada remitente.

Analiza el contenido del email frente al spam

Quienes conocen el origen de los emails de spam y cómo los detectan los ISP entienden que el cuerpo del email es el aspecto más crítico de la correspondencia digital. Se inspecciona y analiza con minuciosidad, ya que puede contener enlaces maliciosos para engañar a los destinatarios o infectar el ordenador. Por eso, una de las mejores técnicas de prevención del spam para las empresas que quieren parecer legítimas y seguir explotando el potencial de la comunicación directa es analizar el contenido del email frente al spam.

Aquí tienes las razones más habituales por las que el cuerpo de un email legítimo puede activar los filtros de spam y parecer sospechoso a los ISP y los proveedores de buzón.

Contenido irrelevante

Si un email es irrelevante para las necesidades, preferencias y expectativas actuales del suscriptor, es poco probable que reciba una respuesta positiva, lo que se refleja en una tasa de apertura, una tasa de lectura y un tiempo dedicado al email bajos. También puede provocar reacciones negativas, cuando el destinatario mete el email en la carpeta de spam, registra una denuncia de spam o se da de baja de la lista de correo.

Todos estos resultados son señales para los ISP y los proveedores de buzón de que los usuarios no están interesados en esta comunicación o de que las empresas bombardean a sus suscriptores con contenido inútil, llenando de desorden sus bandejas de entrada y haciéndoles perder un tiempo precioso. Por eso, frenan esta correspondencia por su actividad de tipo spam.

Palabras spam

Otra razón habitual por la que un email legítimo activa los filtros de spam es el uso involuntario de palabras spam. Son palabras y combinaciones de palabras concretas que los spammers usan a menudo. Se asocian con estafas, recompensas económicas, alertas de antivirus, promesas exageradas y asuntos turbios. Aquí tienes los ejemplos más habituales:

  • ¡Actúa rápido!
  • Actúa ahora
  • Solicítalo ya
  • Compra directo
  • Compra hoy
  • Efectivo
  • Liquidación
  • Reclámalo ya
  • Reclama tu premio
  • No lo dudes
  • Date prisa
  • Caduca pronto
  • De por vida
  • Solo ahora
  • Sin trampa
  • Sin trucos
  • Solo una vez
  • Dinero fácil\efectivo
  • Urgente
  • 100%
  • 100% de satisfacción
  • $$$

Retórica insistente

El lenguaje manipulador que ejerce una presión innecesaria sobre el destinatario está entre las principales razones por las que los sistemas de protección de los ISP y los buzones hacen saltar las alarmas. Como induce a error al público y le urge a hacer algo que no quiere, podría tomarse fácilmente por un ataque de phishing. Por eso, los ISP y los proveedores de buzón se toman en serio estos emails y pueden meterlos en la carpeta de spam por defecto.

Formato deficiente

Incluso los detalles técnicos como el formato pueden hacer que el email parezca spam. Aquí tienes algunas buenas razones.

  1. Antes de nada, arruina la jerarquía de la información, confundiendo y saturando a quien lee.
  2. En segundo lugar, socava la legibilidad y la experiencia de usuario en general. Por ejemplo, un equilibrio poco sano entre las imágenes y el contexto puede espantar fácilmente a los usuarios y dejar una mala impresión de la interacción.
  3. En tercer lugar, parece una táctica en la que suelen apoyarse los estafadores. Por ejemplo, los ciberdelincuentes abusan de las mayúsculas y los caracteres especiales para transmitir urgencia.
  4. En cuarto lugar, rompe la monotonía visual y distrae la atención de los usuarios.
  5. Por último, hace que la marca parezca poco profesional.

Acortadores de enlaces y archivos adjuntos

Aunque los acortadores de enlaces pueden ahorrarte un espacio precioso en el email, se consideran una metedura de pata en la correspondencia legítima, ya que son una táctica muy usada por los hackers. Lo mismo ocurre con los archivos adjuntos, que en las newsletters de spam suelen llevar virus o scripts de malware.

Ortografía y gramática incorrectas

Otra característica habitual del spam puro es el texto mal escrito, ya que los emails de spam nunca se revisan ni se corrigen. A menudo tienen faltas de ortografía y errores gramaticales. Por eso, los cuerpos de email con errores siempre parecen sospechosos a los ISP.

HTML no optimizado

Una estructura de email mal construida con código no optimizado o defectuoso también es señal de una newsletter maliciosa. Los ciberdelincuentes no tienen tiempo de perfeccionar y optimizar las newsletters digitales, ya que las generan y las envían en grandes cantidades.

La solución

El cuerpo del email puede contener muchos disparadores que levantan sospechas en los sistemas de seguridad de los ISP y los proveedores de buzón. Por eso, analizarlo frente al spam y frente a todas estas meteduras de pata es fundamental. La buena noticia es que no necesitas hacerlo a mano. Unspam, un comprobador de spam profesional y test de entregabilidad, hace todo el trabajo pesado por ti.

Como ha ayudado a miles de negocios, sabe un par de cosas sobre cómo garantizar que el mensaje de tu marca llega a la bandeja de entrada y alcanza su destino. Revisa cada detalle crítico del cuerpo del email, incluidas las imágenes enlazadas, el texto, la proporción entre imagen y texto, la tipografía, las etiquetas, los elementos HTML y el lenguaje spam, y te da un informe detallado. También inspecciona los asuntos, detecta enlaces rotos y URL acortadas, y saca a la luz problemas de accesibilidad. La recompensa por hacer bien estos detalles es real: entre los emails que analizamos, nuestros datos de referencia muestran que el 89% de los mensajes evita las palabras spam, pero solo el 30% supera las buenas prácticas de HTML y apenas el 78% está limpio de enlaces rotos, así que el cuerpo del email es justo donde la mayoría de los remitentes sigue perdiendo terreno.

Analiza el contenido del email frente al spam

Unspam: comprobador de spam y test de entregabilidad

Autentica siempre tus emails

Desde 2024, Google exige a las empresas que envían más de 5.000 emails que cumplan sus rigurosos estándares antispam. Les pide no solo ofrecer una opción de baja sencilla o mantenerse por debajo de un umbral de denuncias de spam, sino también autenticar sus emails.

Google no fue el único que puso el foco en la autenticación el año pasado. Yahoo y Apple destacaron muchos de los mismos requisitos de autenticación del correo para reducir el número de emails mal hechos e inútiles que llenan de desorden las bandejas de entrada de los usuarios. Eso significa que la autenticación del correo se ha vuelto fundamental para las empresas que necesitan llegar a sus suscriptores en Gmail, Apple Mail y Yahoo Mail.

Sin embargo, esta no es la única razón por la que las empresas deberían introducir esta buena práctica en su rutina de email marketing. Autenticar los emails trae numerosos beneficios. Ante todo, hace que la correspondencia digital parezca menos spam. Como herramienta principal para demostrar la legitimidad de la conexión, garantiza a los ISP, los proveedores de buzón y las organizaciones antispam que un remitente opera legalmente en el canal, y avala la credibilidad y la validez de la conexión. También construye una relación de confianza con los suscriptores, mejora la entregabilidad y ayuda a los ISP a prevenir el fraude.

Para seguir esta práctica, se recomienda encarecidamente a las empresas que implementen los estándares más habituales. Son protocolos técnicos que validan al remitente y previenen la suplantación de identidad mediante el secuestro de tu servidor o tu IP. Responden a los nombres de DKIM, DMARC y SPF.

En resumen, DKIM usa cifrado de claves para verificar el dominio de envío y el contenido del email, y así asegurar que el mensaje que recibe tu suscriptor es el que enviaste. SPF es una barrera contra el spam que autoriza a las direcciones IP de la empresa a enviar correo. DMARC unifica los mecanismos de SPF y DKIM en un marco común y le dice al servidor receptor qué hacer cuando estos protocolos fallan.

Este trío sienta una base sólida para conexiones seguras y auténticas con los suscriptores. La adopción de los dos primeros está ya muy extendida, pero no es universal: entre los dominios que analizamos, el 90% publica un registro SPF válido y el 87% firma su correo con una clave DKIM que funciona. DMARC es donde la mayoría de los remitentes se queda corta, ya que el 58% publica ahora una política DMARC pero el 42% todavía no tiene ninguna, y esa es justo la brecha por la que se cuela la suplantación. Otros estándares de seguridad menos habituales pero valiosos, como ARC y BIMI, pueden reforzarlos.

Cumple la CAN-SPAM Act

Violar la CAN-SPAM Act es un motivo de peso para que los ISP y los proveedores de buzón rechacen el email de inmediato. La ley es la ley, y todo el mundo debería cumplirla. Si un negocio descuida la parte legislativa de la comunicación, debe ser sancionado, y las consecuencias pueden ser demoledoras, desde multas menores hasta penas de cárcel.

Sin embargo, la CAN-SPAM Act se incumple a menudo. La razón es sencilla: las empresas no conocen todo su contenido. Muchas creen que añadir un enlace de baja a sus emails e introducir el doble opt-in basta para cumplir la ley. Por desgracia, la CAN-SPAM Act y normativas similares exigen mucho más a las empresas en la práctica.

Por eso, una de las mejores técnicas de prevención del spam para marketers es entender a fondo las leyes antispam e introducirlas en sus rutinas de marketing. Por ejemplo, un enlace de baja debería estar presente en todos los emails, sea cual sea su intención, promocional o transaccional, y Gmail y Yahoo van ahora más allá al exigir cabeceras List-Unsubscribe de un solo clic, un listón que, según nuestros datos de referencia, solo el 14% de los remitentes que analizamos supera hoy por hoy. Los usuarios deben dar su consentimiento directo para recibir no solo emails comerciales o informativos, sino también conductuales. Cada tipo de email que envía la empresa debería contar con la aprobación del suscriptor. Los negocios y los emprendedores también deben añadir su dirección física y la información de contacto pertinente.

Para saber más sobre la CAN-SPAM Act, visita su sitio web oficial.

Conclusión

Aunque una empresa no practique el spam, aun así puede parecer sospechosa a los ISP y los proveedores de buzón, con sus emails cayendo en la carpeta de spam o rechazados de inmediato. Para estar a la altura de los ciberdelincuentes, las medidas de seguridad antispam se han vuelto hoy tan estrictas e implacables que incluso los mensajes de marca legítimos de negocios asentados desde hace mucho pueden fracasar.

Nadie es inmune a eso. Las empresas se enfrentan a denuncias de spam en todos los sectores y públicos objetivo. Sin embargo, hay formas de aumentar las posibilidades de una empresa de llegar a los destinatarios previstos y esquivar los filtros más severos, demostrando a los ISP y los proveedores de buzón la legitimidad del remitente y de su correspondencia.

Estas formas implican que las empresas introduzcan técnicas de prevención del spam en su rutina de email marketing. Las mejores incluyen autenticar los emails, cumplir la CAN-SPAM Act y documentos legislativos similares, y analizar el contenido del email frente al spam con software profesional como Unspam.

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