A Gmail se le considera, con razón, la plataforma de correo más popular del mundo. Según estudios recientes, tiene más de 1,8 mil millones de usuarios activos. Ocupa con orgullo una cuota de mercado del 28% en el mercado de la gestión del correo, entregando más de 121 mil millones de emails al día. No solo es popular entre particulares, sino también entre empresas. Las estadísticas muestran que el 90% de las startups estadounidenses eligen Gmail como su herramienta principal de email marketing.
Como el actor más importante del sector, Gmail tiene numerosas funciones que benefician a usuarios y empresas de todo el mundo. Desde crear hasta cuatro cuentas verificadas con el mismo número de teléfono hasta programar emails para que lleguen a una hora concreta, ofrece una de las mejores experiencias de usuario en el canal de comunicación del correo. No sorprende que las empresas tengan un porcentaje enorme de direcciones de Gmail en sus listas de suscripción.
Sin embargo, hay otra cara de la moneda. Como parte integral de Google, Gmail se preocupa mucho por la seguridad de sus clientes. Emplea algoritmos que se actualizan con regularidad y medidas de seguridad muy avanzadas para combatir los ciberataques. Así, mantiene su espacio sano y salvo, pero pone constantemente palos en las ruedas a los email marketers, haciendo que se enfrenten a problemas de entregabilidad del correo.
Veamos las principales razones por las que Gmail bloquea los emails y qué pueden hacer los email marketers al respecto usando las herramientas profesionales que ofrece Google. Además, veremos recomendaciones para asegurar que tu próximo email marketing supere las draconianas medidas de seguridad de Gmail y llegue a tu público.
Comprobador de llegada a la bandeja de entrada de Gmail
Press play to load this video from YouTube (Google). See our cookie policy.
Razones de los problemas de entrega de correo en Gmail
Gmail es famoso por sus políticas estrictas y sus actualizaciones periódicas contra el spam, que garantizan que los phishers y los hackers no puedan cebarse con usuarios inocentes. Sin embargo, de vez en cuando la plataforma acaba arruinando campañas de email marketing y bloqueando cuentas normales que no realizan actividades maliciosas. Estas son las siete razones principales por las que Gmail puede impedir que tu email llegue a su destino.
Consulta a nuestros consultores de entregabilidad de correo para que te ayuden con los problemas específicos de Gmail.
Las 7 razones principales por las que Gmail bloquea tu correo
Enviar emails masivos desde una cuenta nueva
Una de las muchas reglas que ha adoptado Google es que cualquier cuenta nueva que empiece de inmediato a enviar grandes cantidades de correo se marcará como spam y se bloqueará. La cuestión es que este es un comportamiento fundamental de los remitentes de spam. Sus cuentas se suspenden constantemente; ellos crean otras nuevas enseguida y las usan para bombardear con spam sus direcciones de correo.
Irónicamente, las empresas nuevas adoptan este patrón de comportamiento constantemente. En cuanto entran en el juego del email marketing, se lanzan de cabeza y empiezan a enviar emails masivos a sus suscriptores desde el primer momento, y acaban bloqueadas por Gmail.
La buena noticia es que hay una forma de evitar esta situación. Antes de que la empresa empiece una campaña de correo en frío, es esencial calentar la nueva cuenta de correo. Este proceso implica enviar un pequeño número de emails desde una cuenta nueva e ir aumentando esa cifra de forma gradual a lo largo de semanas y meses. Así, se establece una reputación sólida en el canal del correo y se le demuestra a Gmail que se puede confiar en ti.
Actividad de envío inusual
Cada vez que el volumen de correo sufre cambios drásticos (puede aumentar o, por el contrario, disminuir), Gmail lo considera un comportamiento sospechoso, porque la actividad de envío inusual puede significar que la cuenta ha sido hackeada y se usa para ataques.
Sin embargo, las empresas tienden a aumentar drásticamente su volumen o su frecuencia de envío durante la temporada de fiestas. Por lo general, los grandes eventos de compras como la Navidad, el Black Friday y el Cyber Monday son la excusa para que negocios de todos los sectores y segmentos de mercado maximicen sus esfuerzos de email marketing.
Durante este periodo, bombardear a los suscriptores cada día con ofertas exclusivas se ha convertido en la norma. Mientras que las empresas consolidadas con reputaciones sólidas pueden permitirse ese comportamiento, las startups y los negocios con reputaciones en crecimiento se arriesgan a levantar las alertas de spam de Gmail y a sufrir bloqueos.
La solución es evitar un volumen de envío errático o inconsistente. Planifica bien el calendario de email marketing y emplea estrategias como los descuentos por reserva anticipada o las campañas posteriores a las fiestas para mantener una actividad de envío regular durante las temporadas altas de rebajas.
Contenido que parece spam
El contenido que parece spam es una de las principales razones para que cualquier lector de correo te bloquee, y Gmail no es la excepción. Como plataforma que se toma el spam en serio, se actualiza constantemente para reforzar las medidas y bloquear ese tipo de actividades.
Mediante un filtrado contextual y estilístico, Gmail reconoce el spam dentro del contenido y de los asuntos, e impide que el email llegue al suscriptor. Entre los principales desencadenantes que hacen que la plataforma preste especial atención a la newsletter y a su remitente están:
- asunto todo en mayúsculas;
- palabras mal escritas en el asunto;
- demasiado texto en negrita;
- tamaño de fuente demasiado grande;
- demasiados signos de exclamación;
- demasiados errores de ortografía y gramática;
- demasiadas imágenes;
- demasiados archivos adjuntos o adjuntos muy grandes;
- tipo de archivo adjunto no permitido;
- demasiados enlaces;
- demasiados enlaces rotos;
- enlaces acortados;
- enlaces que no son de fiar (llevan a sitios web que se consideran potencialmente peligrosos);
- uso excesivo de palabras que activan el spam;
- contenido promocional por todas partes.
Todas estas son prácticas típicas de los spammers. Si adoptas alguna de estas actividades en el cuerpo de tu email o en el asunto, puedes parecerte demasiado a un spammer. Por eso, uno de los algoritmos de Gmail puede atraparte y bloquearte.
La solución es mantenerte alejado de estas prácticas. Sin embargo, si aun así necesitas usar algunos de estos elementos en el cuerpo de tu email, es fundamental probar tus newsletters para averiguar qué es exactamente lo que levanta la alerta de spam de Gmail. Presta atención a los detalles más pequeños, desde el número de enlaces que usas en el cuerpo hasta su calidad. Puede ser cualquier cosa. Entre los emails que analizamos, el 89% ya evita el lenguaje que activa el spam, así que la minoría que todavía lo usa destaca claramente ante filtros como el de Gmail.

Número diario de emails de spam enviados en todo el mundo a enero de 2023
Sender score bajo
Al igual que el contenido que parece spam, un sender score bajo es una de las principales razones por las que Gmail bloquea tu email. Aunque aquí no hay sorpresas: todas las plataformas de correo vigilan de cerca el sender score. Al fin y al cabo, describe a la persona y su comportamiento en el canal del correo, y aporta datos en tiempo real para decidir si bloquear los emails.
Si tienes un sender score bajo, Gmail sospechará de tus mensajes de correo y es probable que los envíe a la carpeta de spam o los rechace directamente.
Para empeorar las cosas, la reputación del remitente es una métrica difícil de cambiar o de influir en un minuto. La agregan los proveedores de servicios de Internet (ISP). Analizan las estadísticas del dominio y de la IP de los remitentes y asignan la puntuación mediante sus algoritmos. Tienen en cuenta muchos factores vitales, desde el número de emails hasta las quejas de spam o las listas negras del sector.
La buena noticia es que la reputación del remitente se construye con el tiempo. Por eso, tienes la oportunidad de encaminarla en la dirección correcta tomando las decisiones de marketing adecuadas por el camino.
También es fundamental revisar tu sender score con regularidad para ver cómo le va a tu organización en el panorama del email marketing. Si baja, ha llegado el momento de revisar y replantear tus esfuerzos de email marketing para recuperar la confianza de los ISP.
Tasa de rebote alta
La tasa de rebote es el porcentaje de direcciones de correo que no recibieron tu mensaje. Puede ser un rebote duro o blando, pero ambos pueden provocar el bloqueo por parte de Gmail.
La razón principal por la que Gmail vigila esta actividad es que una tasa de rebote alta se debe a una mala higiene de la lista de suscripción y a formas ilegales de captar nuevos suscriptores, como recolectar o comprar contactos. Estas prácticas son inaceptables.
Por eso, si muchos de los emails que enviaste durante la campaña no llegaron al destinatario (devueltos por un servidor de correo del destinatario), hay muchas probabilidades de que tu cuenta se bloquee pronto o de que ya esté restringida por motivos de spam.
La triste verdad es que hasta los mejores email marketers tienen direcciones de correo inválidas en sus listas de suscripción. Según las estadísticas, la lista de suscripción se degrada casi un 23% al año. Por eso, para evitar que Gmail te bloquee por una tasa de rebote alta, es fundamental entender la razón por la que ha aparecido el rebote en primer lugar.
Si es un rebote blando, es decir, la dirección de correo existe, puedes intentar reenviar el mensaje una vez más. Si es un rebote duro, lo que significa que la dirección de correo es inválida o está inactiva, debes eliminarla de inmediato de tu lista de suscripción.
Alto número de quejas de spam
Aunque algunos usuarios denuncian spam simplemente porque están de mal humor o porque no han dado su consentimiento para recibir esos emails de tu marca, el aumento de la tasa de quejas de spam es un factor crucial que hace que Gmail bloquee tus emails.
Para empeorar las cosas, una tasa de quejas alta puede arruinar el email marketing en todos los frentes. Degrada la reputación del remitente, lo que hace que tu organización parezca sospechosa. También arruina la tasa de entregabilidad, lo que a su vez reduce las tasas de apertura. Todo esto puede ponerte rápidamente en el radar de las listas negras, así que tus mensajes de correo estarán bajo control y revisión constantes. Hasta el más mínimo desliz puede provocar el bloqueo y el rechazo.
La mejor forma de mantenerte alejado de este desenlace es vigilar de cerca las quejas de spam. Es vital abordar las principales razones por las que ha ocurrido. Puede ser un mensaje de correo no solicitado, contenido no deseado, una segmentación equivocada, una cadencia de envío equivocada, un proceso de baja complicado, etc.
Por eso, si alguien ha marcado tu email como spam en Gmail, examina tu campaña de marketing para eliminar los factores que disparan las denuncias de spam.
Autenticación mal hecha
La autenticación es muy importante para los lectores de correo. Gmail concede una enorme importancia a los registros DMARC y SPF. Son componentes vitales de una política de autenticación del correo adecuada que elimina la más mínima posibilidad de suplantación.
Si no están bien configurados, no tienes ninguna posibilidad de pasar los filtros de spam de Gmail sin que te noten. Te atraparán enseguida y te someterán a una inspección minuciosa.
Y hay más. Incluso una configuración de DNS incorrecta activa una señal de alerta en todos los filtros de spam. Así que, si descuidas esta parte del email marketing, te enfrentarás a obstáculos insalvables en tu camino hacia los clientes de Gmail.
Por eso, asegúrate de configurar correctamente SPF, DKIM, DMARC y BIMI. No solo te ayudará a pasar los filtros de Gmail, sino que, lo más importante, aumentará la seguridad de tu correo y te hará parecer de confianza, mejorando tu tasa de entregabilidad del correo y, en consecuencia, el sender score.
Aquí es exactamente donde la mayoría de los remitentes se queda corta. Entre los dominios que analizamos, el 90% publica un registro SPF válido y el 87% firma el correo con una clave DKIM que funciona, pero solo el 58% publica una política DMARC y el 42% todavía no tiene ninguna. Así que, aunque tu SPF y tu DKIM tengan buena pinta, una política DMARC ausente suele ser el hueco que hace que Gmail trate tu correo con recelo.

¿Cómo solucionar los problemas de entrega de correo en Gmail?
Toda solución de los problemas de entrega de correo en Gmail empieza con el diagnóstico. Es aquí donde necesitas Google Postmaster.
¿Qué es Google Postmaster?
Google Postmaster es una plataforma online potente pero fácil de usar y accesible, creada por Google para ayudar a los email marketers. Monitoriza el rendimiento y aporta datos en tiempo real sobre factores y métricas de entrega cruciales como la reputación del dominio, la reputación de la IP, la tasa de spam, el cifrado, la tasa de rebote y la tasa de entrega. Hacer un diagnóstico preciso del rendimiento da una nueva perspectiva sobre la entregabilidad del correo y aporta el conocimiento necesario para resolver los problemas y adelantarte a ellos antes de que siquiera ocurran.
Google Postmaster se puede usar para tomar medidas correctivas y hacer un seguimiento de las prácticas de envío a lo largo del tiempo, para entender qué es lo que mejor funciona con el público y qué espera Gmail de ti para dejar entrar tu email.
Examina los datos con Google Postmaster
Durante el diagnóstico, Google Postmaster es inestimable. Realiza todo tipo de tareas que ayudan a localizar y solucionar un problema. Entre sus principales capacidades están:
- Calcula la tasa a la que tus emails superan protocolos de autenticación como SPF, DKIM y DMARC.
- Monitoriza las métricas clave de entregabilidad del correo, incluidas la tasa de apertura, la tasa de clics, la tasa de rebote, las conversiones y la interacción general.
- Hace un seguimiento de los datos de grandes volúmenes de emails.
- Diagnostica el dominio y la IP de envío.
- Ofrece paneles prácticos donde los email marketers pueden descubrir la situación actual de los errores de entrega de Gmail, las denuncias de spam, los feedback loops y mucho más.
¿Cómo configurar Gmail Postmaster?
No hace falta decir que usar Gmail Postmaster exige que los email marketers tengan una cuenta de Google activa. Además, la herramienta se basa en el dominio. Por eso, los usuarios tienen que añadir y autenticar sus dominios de envío de correo para dar acceso a las analíticas exclusivas de tráfico y rendimiento del correo.
A la hora de decidir qué dominio monitorizar, es fundamental tener en cuenta tu estrategia de email marketing. Por ejemplo, si tienes varios dominios para segmentar tu tráfico, sería mejor añadir cada uno a Postmaster Tools. Así, obtendrás datos más precisos sobre cada campaña. En caso contrario, añade tu dominio raíz para agregar los datos de los subdominios y las IP relacionadas.
También es fundamental tener en cuenta que los usuarios pueden añadir el dominio DKIM (DomainKeys Identified Mail) o el dominio SPF (Sender Policy Framework).
Entonces, ¿cómo consigues acceso a Google Postmaster? La buena noticia es que el procedimiento es bastante sencillo. Sigue estos pasos básicos para disfrutar de los datos en tiempo real de los algoritmos avanzados de Google.
- Asegúrate de tener una cuenta de Google activa. Si no la tienes, créala.
- Ve a Postmaster Tools e inicia sesión con tu cuenta de Google.
- Busca el botón "+" para añadir tu dominio o subdominio en la esquina inferior derecha.
- Añade tu dominio de autenticación y haz clic en siguiente.
- Verifica el dominio siguiendo las instrucciones. Google ofrece una guía específica para las opciones más populares. Ten en cuenta que puedes saltarte esta fase si no quieres verificar el dominio. Sin embargo, te perderás información crucial sobre los datos relacionados con el rendimiento del dominio. Además, no podrás compartir los datos de tu Postmaster Tools con tus compañeros de equipo.
Si necesitas más información, consulta la documentación oficial de Google.
Por último, pero no por ello menos importante, ten en cuenta que puede pasar algún tiempo antes de que Postmaster genere datos precisos.

Interpreta los datos de Postmaster
Postmaster tiene siete paneles para seguir de cerca, examinar e interpretar datos como la tasa de spam, la reputación de la IP, la reputación del dominio, el feedback loop, la autenticación, el cifrado y los errores de entrega.
Cada uno tiene información valiosa sobre el rendimiento de la campaña de correo y los problemas de entregabilidad. Por ejemplo, el feedback loop. Incluye un gráfico de la tasa media de spam del FBL y muestra el número de identificadores únicos marcados por el FBL al día. Puedes hacer clic en cualquier punto del gráfico para ver más detalles.
Sin embargo, si tienes un problema de entregabilidad, es muy recomendable examinar primero los errores de entrega. El panel muestra el porcentaje de emails que fueron rechazados o que fallaron temporalmente. Cada problema se especifica. Puede ser un exceso del límite de frecuencia, sospecha de spam, contenido que parece spam, un archivo adjunto no compatible, una reputación baja del dominio o de la IP, entre otros.
Según el tipo de problema, puedes decidir tu siguiente paso. Por ejemplo, si la causa es contenido que parece spam, debes revisar el cuerpo de tu email para eliminar todos los posibles deslices. Si es un archivo adjunto erróneo o no compatible, la solución es eliminarlo de la newsletter. Sin embargo, si es una mala reputación de la IP, ha llegado el momento de replantearte tu proveedor.
Examina los códigos de error SMTP de Gmail
El siguiente paso del diagnóstico es examinar los códigos de error SMTP. Aportan información más precisa y detallada sobre los problemas de tu campaña de correo y de la entrega de un email concreto.
Con Google Workspace, los email marketers pueden examinar los códigos de error SMTP. La buena noticia es que Google ha facilitado este proceso. Añade los identificadores (gsmtp, que significa Google SMTP, y gcdp, que significa Google Custom Domain Policies) a todos los mensajes de error para mostrarte el origen del error. Hay un montón de mensajes y códigos. Vamos a enumerar solo los más habituales:
- 421 (“4.3.0”, “4.4.5”, “4.7.0”): problema temporal del sistema.
- 451, “4.4.2”: tiempo de espera agotado.
- 451, “4.5.0”: violación del protocolo SMTP.
- 530, “5.5.1”: autenticación requerida.
- 550, “5.1.1”: la cuenta de correo no existe.
- 550, “5.2.1”: la cuenta de correo está deshabilitada.
- 550, “5.2.1”: límite de envío de correo alcanzado.
- 550, “5.2.2”: fallo en la alineación de la política SPF.
- 550, “5.4.5”: cuota de envío diaria superada.
- 550, “5.7.1”: correo no solicitado detectado.
- 550, “5.7.26”: fallo de la política DMARC.
- 552, “5.2.2”: la cuenta de correo ha superado su cuota.
- 555, “5.5.2”: error de sintaxis.
Para obtener información más detallada, consulta los errores y códigos SMTP de Gmail en Google.

Un ejemplo de mensaje de error SMTP
Según el código y el mensaje, tienes que tomar las medidas adecuadas. Veamos lo esencial.
Si tienes un problema temporal con el sistema o el servidor (todo tipo de errores 421), deberías reintentar tu campaña de correo un poco más tarde. Solo tienes que esperar a que el equipo de Google resuelva el problema.
Si Gmail detecta correo no solicitado (error 550, “5.7.1”), debes revisar y replantear con cuidado el contenido de tu email. ¿Tiene palabras que parecen spam? ¿Usa muchas palabras en mayúsculas? Reescríbelo para evitar contenido oculto, elimina las imágenes pesadas y borra los hiperenlaces a un dominio distinto del tuyo. También ayudaría mantener el tamaño del email de 150 a 200 KB.
Si Gmail te notifica con el código de error 550, “5.1.1” o “5.2.1”, debes eliminar de inmediato esas direcciones de correo de tu lista de suscripción. No sirven para nada. Además, si sigues enviándoles correo, Gmail te bloqueará y lo considerará un comportamiento malicioso.
Si Gmail devuelve el código de error 550 “5.2.1”, significa que se ha alcanzado el límite de envío de correo. Gmail limita el número de mensajes que los usuarios pueden recibir para protegerlos de los spammers. Los usuarios solo pueden recibir 60 emails por minuto, o 3.600 por hora y 86.400 por día. Además, hay un límite de tamaño para el email. Debe ser inferior a 25 MB. Como solución, intenta enviar un email a este destinatario de nuevo en 24 horas.
Por último, debes replantear tus protocolos de autenticación si Gmail detecta fallos en las políticas DMARC y SPF e ipso facto devuelve los códigos y mensajes de error correspondientes. Por lo general, sigue estos pasos:
- Asegúrate de que la política DMARC de tu dominio está alineada correctamente.
- Usa validadores DMARC y comprobadores SPF profesionales para identificar otros problemas.
- Genera registros DMARC y SPF si no los tienes.
Comprueba las listas negras
El último paso del diagnóstico es comprobar las listas negras. Las listas negras pueden arruinarlo todo, desde destruir la reputación de tu remitente hasta echar por tierra tus esfuerzos de email marketing de la noche a la mañana. Sí, son así de poderosas. Por eso, si ves un descenso repentino de la tasa de entrega, ha llegado el momento de comprobar las listas negras.
La rutina es sencilla: comprueba si tu dominio y tu IP están en listas negras en los principales proveedores como Spamhaus, Barracuda, Microsoft y Cisco. Si estás en una lista negra, soluciona los problemas del correo. Consulta las instrucciones y las guías que ofrecen los proveedores de listas negras. Haz los cambios necesarios para cumplir sus requisitos. Después, solicita la retirada del dominio o de la IP de la lista negra correspondiente.
Por último, pero no por ello menos importante. Te ayudaría determinar la raíz del problema. Por lo general, los dominios o las IP acaban en listas negras cuando los proporciona un servidor SMTP público. Entre las IP de envío que comprobamos, el 3% aparece en una lista negra de IP, así que una IP pública compartida es una culpable mucho más probable que tu propio dominio. Por eso, pásate a una IP dedicada o ponte en contacto con tu ESP para solucionar el problema.

Recomendaciones de Google para los email marketers
Solucionar tus problemas de entrega de correo en Gmail solo te llevará hasta cierto punto si al final no sigues las recomendaciones de Google para los email marketers. Puedes adoptar muchas buenas prácticas en tu próxima campaña y estrategia de correo. Sin embargo, empieza primero por estas.
Date a conocer en Gmail. Esto implica numerosas acciones; sin embargo, como mínimo, incluye tu nombre y tu dirección de correo en el campo De de Gmail. También ayudaría poner el logotipo de la organización como tu foto de Gmail y añadir una firma a cada email.
Asegúrate de cumplir la ley. Tras los escándalos a los que se enfrentó Google hace unos años, su política se volvió aún más estricta. Hoy, incluso puedes enfrentarte a una cuantiosa multa de hasta $42.530 por email si incumples la ley. Por eso, cumplir con la CAN-SPAM Act, la CASL, la Directiva de privacidad electrónica y el GDPR es fundamental.
Crea diseños de email atractivos, bonitos y elaborados de forma profesional. Según la guía de Google para pequeñas empresas, enviar newsletters personalizadas y hechas a mano basadas en HTML es vital. Puedes usar instrumentos profesionales como Postcards de Designmodo o hacerlo por tu cuenta, pero intenta evitar los mensajes de solo texto.
Usa servicios de email marketing de eficacia probada que ofrezcan analíticas de seguimiento e informes para obtener una visión completa de 360 grados de los resultados.
Sigue las buenas prácticas para captar nuevos suscriptores: instala formularios de doble opt-in o pídelo en persona. Asegúrate de que las personas te dan permiso explícito para enviarles mensajes comerciales.
Evita los asuntos que activan los filtros de spam. Google recomienda que tenga menos de diez palabras. Por eso, hazlo corto pero directo. También ayudaría personalizar los asuntos de los emails incluyendo el nombre de pila del destinatario, el nombre de la organización o una oferta especial.
Ofrece solo contenido valioso a los suscriptores. Puedes anunciar nuevos productos, promocionar eventos divertidos o publicitar unas próximas rebajas, pero nunca uses palabras que parecen spam para ser insistente. Usa un test de entregabilidad para comprobar rápidamente cómo de spam parecen tus emails.
Calienta tu dominio, tu IP y tu cuenta antes de enviar emails masivos. También es fundamental revisar la cadencia de envío para encontrar el punto justo para tu público concreto y evitar la fatiga y las quejas de spam.
Deja que los participantes se den de baja de los emails no deseados. Haz este proceso lo más fácil y rápido posible. No solo lo recomienda encarecidamente el equipo de Google, sino que, lo más importante, te librará de las quejas de spam y de las multas.
Usa Google Analytics como herramienta de seguimiento del correo. Da a los enlaces de los mensajes de correo el formato adecuado para monitorizar la actividad del suscriptor.
Aprovecha las muchas extensiones de navegador disponibles en la tienda de Chrome. Al estar disponibles directamente desde el navegador Chrome, son facilísimas de usar. Ayudan mucho a afinar tu campaña de correo para que funcione bien con los suscriptores de Gmail.
Para obtener información más detallada sobre las recomendaciones de Gmail para los email marketers, consulta las directrices de Google para remitentes masivos. Encontrarás los requisitos de configuración de la infraestructura y los estándares que hay que cumplir.

Guía de Google para pequeñas empresas
Conclusión
Hay unas cuantas razones importantes y un montón de razones pequeñas por las que Gmail bloquea los emails. Desde una autenticación del correo incorrecta hasta una mala cadencia de envío, hay mucho de lo que ocuparse. Sin embargo, si sufres un bloqueo de Gmail, llegar al fondo del problema es fundamental, porque puede agravarse rápidamente y causar problemas con otros proveedores de correo.
A la hora de solucionar los problemas de entrega de correo en Gmail, es vital usar Google Postmaster y Google Workspace. Juntos, aportan una visión profunda de las métricas clave de entregabilidad del correo. Además, es muy recomendable comprobar los códigos y mensajes de error que devuelve Google para acotar el problema y tomar las medidas adecuadas para solucionarlo. Por último, visita los proveedores de listas negras para asegurarte de que tu IP y tu dominio tienen el historial limpio.